Antes me despertaba, abría un Google Doc, y anotaba mis prioridades del día. Era mi propio COO. Funcionaba — hasta que no funcionó más.
Trabajo de manera transversal. No tengo un jefe directo que me ordene el día. Siempre fui mi propio ordenador — lo que implicaba que todo el contexto de lo que estaba haciendo, por qué lo estaba haciendo, y en qué estado estaba, vivía en mi cabeza.
El Google Doc de prioridades diarias funcionaba para el corto plazo. Pero había un problema: cada vez que volvía a un proyecto después de días, tenía que reconstruir el contexto desde cero. ¿En qué quedamos? ¿Por qué tomamos esa decisión? ¿Qué faltaba?
El contexto no estaba en ningún lado. Estaba en mi cabeza. Y eso significa que cada vez que cambiaba de tema, lo cargaba yo. Sin darme cuenta, era una forma constante de fatiga.
Cuando empecé a armar el sistema de MDs — archivos de contexto por proyecto, por cliente, por tema — no lo hice pensando en "liberar la cabeza". Lo hice porque necesitaba que Claude entendiera el contexto sin que yo lo reexplicara cada vez.
Pero el efecto secundario fue ese. Una vez que el contexto estaba mapeado en un archivo, yo lo sabía. No tenía que recordarlo — tenía que saber dónde estaba.
Desapareció la ansiedad de "¿lo tengo mapeado?". Esa pregunta que no formulás en voz alta pero que está ahí — la que te hace abrir cuatro pestañas cuando arrancás un chat porque no sabés dónde está el contexto.
Cuando ese peso se va, aparece espacio. No tiempo — espacio mental. Podés concentrarte en pensar cosas nuevas porque ya sabés que lo que armaste no se va a perder.
No paro de pinonear ideas nuevas. No porque tenga más horas — sino porque ya no cargo el peso de lo anterior. Cada cosa que armé está estructurada en algún lugar. Puedo mejorarla, retomé, delegarla. Pero no tengo que cargarla.
Empecé con el trabajo — proyectos de clientes, pipelines, procesos de equipo. Después lo llevé a lo personal.
No el que ya documentaste. El que tenés que reexplicar cada vez que empezás un chat nuevo, o cada vez que alguien del equipo pregunta algo que "ya sabés" pero que no está escrito en ningún lado.